Plantas psicoactivas, fronteras e (I)legalidad.
Cultura y Droga March 30, 2022 DOI: 10.17151/culdr.2019.24.28.4 via DOAJ
Summary
The article highlights normative tensions between international human rights law and international drug control treaties. The Ayahuasca Defense Fund (ADF), created by the ICEERS foundation, provides legal defense for individuals facing criminal proceedings for using ethnobotanicals. Analyzing significant court rulings and resolutions collected since 2009, three interpretative approaches emerge: a restrictive interpretation, a conciliatory interpretation, and a biocultural interpretation. Facing legal gaps concerning some psychoactive plants, some legal operators are integrating a strong human rights perspective, thereby reconciling the normative tension between international drug control law and domestic law.
Study at a glance
| Characteristics | Theoretical or philosophical paper Peer reviewed |
|---|---|
| Keywords | Políticas de drogas Hoja de coca Plantas psicoactivas |
| Key finding | Three interpretative approaches to the tension between human rights and drug control treaties are identified: restrictive, conciliatory, and biocultural. |
Abstract
Objetivo. Visibilizar las tensiones normativas que existen entre el derecho internacional de los derechos humanos y los tratados internacionales sobre control de drogas. Metodología. La fundación ICEERS creó el Ayahuasca Defense Fund (“ADF”), un programa que se encarga de la defensa legal de personas que enfrentan procesos penales por el uso de etnobotánicos. Para el presente análisis, se han tomado en consideración las sentencias y resoluciones judiciales más trascedentes que hemos recopilado desde el año 2009. Resultados. Hasta el momento, tres grandes conjuntos de resoluciones son detectables; en primer lugar, la “interpretación restrictiva”; el segundo, la “interpretación conciliatoria” y, por último, la “interpretación biocultural”. Conclusiones. Ante las lagunas legales en las que se encuentran algunas de las plantas psicoactivas, algunos operadores jurídicos comienzan a integrar una fuerte perspectiva de derechos humanos, conciliando así la tensión normativa que existe entre el derecho internacional sobre el control de drogas y el derecho doméstico.